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  23 de Septiembre de 2014
 
 
 
   

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Fluidez lectora. I. Marco teórico



Evaluación y enseñanza de la lectura fluida: qué, por qué y cómo

Roxanne F. Hudson; Holly B. Lane; Paige C. Pullen (*)

La lectura fluida está ganando un nuevo reconocimiento como elemento esencial de todo programa de lectura, especialmente para alumnos que deben esforzarse para leer. La fluidez en la lectura es una de las características que define a los buenos lectores, y su falta es una característica común de los lectores con dificultades. Las diferencias en la fluidez no solo distinguen a los buenos lectores de los que tienen dificultades, sino que la falta de fluidez lectora es incluso un predictor de problemas de comprensión lectora (Stanovich, 1991).
Una vez que los lectores que deben esforzarse aprenden la relación sonido-símbolo a través de la intervención y se vuelven decodificadores precisos, la falta de fluidez emerge como el siguiente obstáculo en su camino hacia el logro de la destreza lectora (Torgesen et al., 2001). Los lectores con dificultades tienden a leer de un modo laborioso, desconectado, con foco en la decodificación al nivel de la palabra; esto hace difícil, sino imposible, la comprensión del texto.
La rapidez con la que el texto es oralizado ha sido identificada como un componente fundamental de la destreza lectora (Adams, 1990; Allington, 1983). Muchos lectores que deben esforzarse no ganarán fluidez lectora de un modo incidental o automático. En contraposición a los lectores hábiles, ellos necesitan dentro de sus programas de lectura enseñanza directa y práctica intensa focalizadas en la fluidez lectora.
¿Qué es la fluidez lectora y por qué es importante?
La lectura fluida comprende tres elementos claves:
•    lectura precisa de un texto
•    velocidad conversacional
•    prosodia o expresión apropiada (Hudson, Mercer y Lane, 2000).

Quien lee con fluidez puede mantener esta actuación por largos períodos, incluso después de un tiempo prolongado sin práctica, y con distintas clases de textos. Asimismo, este tipo de lector no se distrae fácilmente y lee sin esfuerzo.
El motivo más importante para focalizar los esfuerzos para que los estudiantes se vuelvan lectores con fluidez es la fuerte correlación que existe entre lectura fluida y comprensión de la lectura. Cada aspecto de la fluidez tiene una clara conexión con la comprensión del texto.
El lector no tendrá acceso a la intención del autor sin precisión en la lectura de palabras, es decir, una lectura poco precisa puede llevar a malas interpretaciones del texto. La automatización pobre o lenta en la lectura de palabras y los movimientos laboriosos del lector a través del texto dificultan su capacidad para construir una interpretación. Una prosodia pobre puede conducir a confusiones, a agrupar de forma incorrecta las palabras o a crear expresiones inapropiadas.
Automaticidad y memoria de trabajo
La Berge y Samuels (1974) sugirieron que la memoria de trabajo tiene una limitada capacidad de atención en los procesos cognitivos y que si uno de los aspectos de la lectura (identificación de palabras) alcanza un estado de automaticidad, libera el espacio de procesamiento para procesos superiores de pensamiento (comprensión). Por lo tanto, si la identificación de palabras está automatizada u ocurre relativamente sin esfuerzo, habrá más recursos disponibles para la comprensión. Dado que la comprensión requiere procesos de orden superior que no pueden automatizarse, la identificación de palabras debe volverse automática. La opción comúnmente utilizada por lectores iniciales es desviar la atención de la identificación de palabras a la construcción del sentido, deteniendo y retomando varias veces la lectura. Esto limita la posibilidad de hacer bien al menos una de estas acciones.
La identificación rápida y sin esfuerzo de palabras es importante, porque cuando uno puede leer las palabras automáticamente, los limitados recursos cognitivos pueden usarse para la comprensión. Y muchas veces la diferencia de comprensión entre buenos lectores y lectores con dificultades puede atribuirse a diferencias en el nivel de decodificación automática (Perfetti y Hogaboam, 1975; Torgesen, 1986). Los lectores con fluidez pueden ver una palabra con una sola fijación del ojo y no necesitan muchas fijaciones ni muchas regresiones. La colocación y las superposiciones de la fijación del ojo de estos lectores son más eficientes que las de los lectores menos hábiles. Los lectores rápidos realizan fijaciones más cortas, saltos más largos entre cada fijación y menos regresiones que los lectores lentos (NICHD, 2000).
Relación entre precisión lectora y desempeño lector
La precisión en la lectura de palabras refiere a la habilidad para reconocer o decodificar palabras correctamente. La total comprensión del principio alfabético, la habilidad de mezclar sonidos y el conocimiento de un gran depósito de palabras de alta frecuencia son requeridos para lograr dicha precisión. La precisión pobre tiene obviamente efectos negativos en la comprensión y en la fluidez lectora.
Cuando las palabras no pueden ser leídas con precisión desde la memoria como palabras que han sido vistas con anterioridad, estas deben ser analizadas. Por eso, es tan importante enseñar a utilizar estrategias de identificación de palabras, como a decodificar o a usar analogías. Decodificar es un proceso secuencial en el que el lector mezcla sonidos para formar palabras desde los elementos que las componen. Esto puede ocurrir mezclando fonemas individuales (decodificación inicial) o fonogramas (un modo más avanzado de decodificación). Para decodificar palabras con precisión, los lectores deben ser capaces de:
a) identificar el sonido representado por la letra o por las combinaciones de letras
b) mezclar fonemas
c) leer fonogramas (patrones comunes de las palabras, tales como -ción; -mente; etc.)
d) usar letras-sonidos y claves de sentido para determinar exactamente la pronunciación y el sentido de las palabras de un texto

Es necesaria la instrucción en todos los subprocesos mencionados para lograr la primera parte de la fluidez lectora: la identificación precisa de las palabras.
Relación entre velocidad y desempeño lector
La velocidad lectora comprende tanto el nivel de automatización de la palabra, como la rapidez y fluidez con la que un lector se mueve a través de un texto. Automatización es la identificación rápida y sin esfuerzo de las palabras dentro y fuera de un texto. La automatización con la que un lector reconoce o decodifica palabras es tan importante como la precisión. No alcanza con obtener la palabra correcta si se requiere un gran esfuerzo cognitivo para lograrlo. Como ya vimos, la automatización libera los recursos cognitivos que pueden ser dedicados a la comprensión del texto.
La lectura lenta puede resultar en una comprensión débil. Los estudiantes que leen con lentitud no llegan frecuentemente a completar sus trabajos, pierden interés en la escuela y rara vez leen por placer.
Relación entre prosodia y desempeño lector
Prosodia es el término lingüístico usado para describir el ritmo y los aspectos tonales del discurso, es decir, la música del lenguaje oral. Los rasgos prosódicos, que contribuyen a la lectura expresiva de un texto, son variaciones en el tono (entonación), acentos (sílabas marcadas) y duración. Algunos elementos, como signos de interrogación, sorpresa, exclamación y otros, subyacen a la semántica de las palabras que son leídas o habladas. Cuando estos rasgos se presentan apropiadamente en una lectura en voz alta, el lector está leyendo prosódicamente o con expresión. Para leer de forma fluida es necesario mostrar los rasgos prosódicos de un texto, incluso cuando estos no están representados gráficamente.
Schreiber sugiere que los lectores con fluidez utilizan otras claves (morfológicas, semánticas, sintácticas y pragmáticas) presentes en el texto para organizarlo en frases con sentido y leer con prosodia correcta. Los lectores que deben esforzarse suelen leer monótonamente, sin expresión y con un fraseo inapropiado. Dado que la prosodia y la comprensión están íntimamente relacionadas, la primera es un área importante para enfocar la enseñanza de la fluidez lectora.
No es claro aún si la prosodia es una causa o un resultado de la comprensión o si la relación es recíproca; sin embargo, resulta claro que la suma de expresiones correctas le indica a un oído entrenado cuánto ha comprendido el lector el texto.
Métodos de enseñanza enfocados en la precisión y la velocidad
Lecturas repetidas
Este método consiste en:
a) Seleccionar un pasaje corto que esté a la altura del nivel de conocimientos del alumno.
b) Dar a leer y releer el pasaje al alumno hasta que el alumno lo lea «sin cortar las palabras».

En inglés —y en español también— se trabaja con lecturas repetidas cronometradas. Estas lecturas son la base de numerosos métodos para desarrollar la lectura fluida. Estos métodos, que focalizan en aumentar la velocidad y la precisión, miden la cantidad de palabras correctas por minuto y comparten con el alumno la tarea de registrar los datos.
Lecturas repetidas con modelos grabados
Se pueden utilizar grabaciones para apoyar la práctica de las lecturas repetidas. Estas proveen al alumno de un modelo de lectura fluida sin requerir la asistencia individual del docente. Estos modelos no deben tener música, y la lectura debe realizarse a una velocidad media, para que pueda ser seguida por los lectores que deben esforzarse.
Primero el alumno realiza una lectura en frío al docente. Luego, practica leyendo el mismo pasaje dos o tres veces, mientras escucha el modelo grabado (en coro). Continúa la práctica sin la grabación y, por último, le lee al docente nuevamente.
Preguntas frecuentes acerca del desarrollo de la velocidad lectora
¿Qué tipo de texto debo usar?
Sugerimos utilizar pasajes cortos, textos de una variedad de géneros y que sean interesantes para el alumno. Es crucial la selección de textos en el caso de los lectores que deben esforzarse, ya que la velocidad, precisión y expresividad se ve afectada por la dificultad de los textos. La cantidad de palabras conocidas facilita la transferencia de un texto leído y practicado a uno desconocido.
¿Cómo sé cuándo pasar a un nuevo pasaje?
Los docentes suelen preguntarse cuán rápido deben lograr que sus alumnos lean y cuánto progreso deben esperar. Estas preguntas no tienen respuestas definitivas, dependen de la edad del alumno, el tipo de texto que está leyendo o el propósito con el que lo está leyendo.
Métodos focalizados en la prosodia
Diversos métodos han sido desarrollados con el objetivo de mejorar la prosodia. Estos ponen el énfasis en cómo suena la lectura de los estudiantes: su inflexión, expresión y fraseo.
Lecturas repetidas para una presentación
Teatro leído
Se trata de un método popular de práctica de la lectura, que puede ser un poderoso camino para mejorar la prosodia. Para el teatro leído, el docente debe crear guiones a partir de textos de literatura infantil que sean ricos en diálogos. El docente comienza leyendo en voz alta la historia en la que se ha basado el guión y luego conduce una discusión sobre los personajes y sus emociones. A continuación, los estudiantes practican leyendo el guión completo antes de que el docente asigne los roles. La presentación de la obra ante el público es un auténtico estímulo para releer el texto muchas veces. El teatro leído también puede ayudar a los alumnos a mejorar su precisión y velocidad.
Lectura de radio
Es una variante del teatro leído para alumnos mayores, en la que se agregan efectos de sonido para que suene como un antiguo show de radio. Los grupos de estudiantes pueden crear y grabar las versiones de sus shows de radio y presentárselas a sus compañeros de clase. La lectura de radio refuerza el valor de la prosodia, porque gran parte de la información de la historia debe transmitirse por medio de la variación vocal.
Autograbaciones
Escuchar la propia voz en un grabador resulta ser una experiencia esclarecedora. Para los lectores que deben esforzarse, tener la oportunidad de grabarse, escucharse y volverse a grabar puede ser un método eficaz para aumentar la fluidez lectora. Este acercamiento promueve el juicio independiente, las metas propias y la conducción personal del proceso.
Llamar la atención de los lectores sobre los límites de las frases
La adecuada ubicación de las pausas entre los límites de las frases contribuye seriamente a darle sentido al texto. El concepto de límites entre las frases puede ser enseñado mediante el trazado de barras en el texto. Una sola barra representa una pausa breve y barras dobles representan pausas más largas.
Enseñanza explícita de la entonación
Blevins (2001) sugiere una variedad de modos de enseñar la entonación apropiada. Por ejemplo, los estudiantes pueden recitar el alfabeto como si fuera una conversación, usando puntuación para darle distintas inflexiones:
¿ABDC? ¡EFG! ¿HI? JKL; ¿MN? OPQ: ¡RST! UVWX. ¡YZ!
Pueden recitar la misma oración usando diferentes puntuaciones y de ese modo aprenden la importancia de la puntuación para el significado: ¡El ladrido del perro! ¿El ladrido del perro? El ladrido del perro.
Otra actividad similar consiste en acentuar diferentes palabras en la misma oración para notar la importancia de la inflexión en el significado: YO estoy cansada. Yo estoy CANSADA.
Una habilidad esencial
La investigación ha demostrado la importancia de la fluidez para el desarrollo del desempeño lector. La lectura fluida ha sido reconocida desde hace tiempo como una habilidad esencial que los lectores eficaces deben tener. Ahora es el momento de enfocar la atención en todas las áreas que deben ser desarrolladas: precisión, velocidad y prosodia, para dar a los niños una enseñanza realmente efectiva de la lectura comprensiva.

Roxanne F. Hudson; Holly B. Lane; Paige Pullen (2005). «Reading fluency assessment and instruction: What, why, and how?» En The Reading Teacher, 58(8).

(*) Traducción y adaptación Ruth Kaufman


Ir a: «Fluidez lectora II. Una propuesta para el aula»







 


 

Clasificación curricular

Nivel Asignatura/Especialidad Unidad Temática

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  • Fluidez lectora   Aroldo
    Viernes, 17 de Enero de 2014
    Me gustaría que me aportaran por favor bibliografía, acerca de la fluidez para llegar a la comprensión lectora. Gracias...Mil .

  • Fluidez lectora   Martín B.
    Jueves, 18 de Octubre de 2012
    Muy interesante el material. ¡Gracias! ¡Ahora a ponerlo en práctica con los chicos!.

  • fluidez lectora   Ruth Kaufman
    Viernes, 27 de Julio de 2012
    María, me alegra que el artículo te haya resultado interesante. La enseñanza de la lectura en voz alta ha sido valorada por la escuela tradicional y los estudios actuales de psicología cognitiva destacan nuevamente su importancia. ¡Interesante volver a ella desde esta perspectiva!.

  • Fluidez lectora   María
    Miércoles, 27 de Junio de 2012
    Siempre pensé que la lectura fluida era determinante en la comprensión. Qué bueno que alguien lo diga..

  • fluidez lectora   camilo
    Domingo, 29 de Abril de 2012
    ya hay variado material al respecto.


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